Tercera Mesa Redonda Alianzas que sirven

«La Inclusión es Tarea de Todos»

Fondacio, Facultad de Economía y Empresas UDP y Corporación CEbra

18 de abril 2018

El estado, la sociedad civil y la empresa privada, tres sectores presentes en esta comuna y que tratan de vincularse.

¿Cómo hacemos cada uno desde nuestro lugar, el camino hacia el redescubrimiento de nuestra humanidad como aporte a la inclusión?

El testimonio de Adrián, integrante del taller de hortiterapia de Fondacio, abre la conversación

Naci con parálisis cerebral, la acogida de mi familia ha sido importante, aprendí a caminar a los 8 años y no hablaba, razones por las cuales mi madre me cargaba diariamente desde la población El Barrero hasta el colegio, en tiempos que solo había una micro que hacía el recorrido. Yo me daba cuenta del esfuerzo que hacía mi madre para que yo aprendiera al menos a leer y escribir.

Cuando empecé a buscar trabajo, partí en un estacionamiento cuidando autos, lo que no era compatible con mi problema motor, la inclusión en las empresas no existía en ese tiempo. Estuve muchos años en mi casa, no me daban la oportunidad de trabajar y era muy doloroso.

Entre en depresión, mi vida era muy dificil porque además no podía comunicarme bien.

Supe del taller de Hortiterapia de Fondacio y entre en el, un poco obligado por mi madre, solo me abrí a la experiencia gracias al cariño con que me recibieron y al ver que otras personas tenían más dificultades que yo, el contacto con mis pares y las plantas me permitieron iniciar un proceso de inserción laboral en que lo mejor ha sucedido en plano emocional, poder sentir que uno puede ser querido y puede querer, hacer cosas, conocer personas que me enseñan. Por otro lado, tener una remuneración, ayudar a mi madre, llevar adelante pequeños proyectos como pintar la casa, relacionarme con jovenes voluntarios que me enriquecen.

Las personas con discapacidad nos demoramos un poco en hacer las cosas, pero nos esforzamos el doble o el triple para lograr lo que queremos.

Daniel Concha Gamboa
Director Nacional del Senadis

El lenguaje es el vehículo del sentido

Debemos poner atención al lenguaje cuando nos referimos a personas con discapacidad. Ser precisos en como nombramos las cosas. Por siglos, las personas con discapacidad han sido invisibilizadas, simplemente no se les reconocía.

Hegel nos habla de las esferas del reconocimiento: la primera esfera es la del amor, respecto a uno mismo y en referencia a la familia; la segunda esfera es la legal, es decir, por derecho reconozco que la otra persona tiene igualdad de condiciones. En Chile se declara, incapaces a las personas con discapacidad intelectual; por último, las esfera del reconocimiento ético, el otro es distinto a mí, y lo acepto y lo respeto en su dignidad y identidad.

El Senadis tiene 191 personas, esun servicio pequeño, pero logramos generar un consenso para sacar adelante esta ley de inclusión laboral. Después de las dos guerras mundialesse sigue viendo a las personas con discapacidad como personas a las que hay que «rehabilitar» para «normalizarlas». Nosotros soñamos con una ciudadanía que piensa inclusivamente la ciudad como un espacio que es «para todos». Esta ley tiene su origen en la primera convención de Derechos Humanos (2006), sin embargo, por mucho tiempo no se pudo modificar el código del trabajo, la nueva ley 21015 logró ponerun capítulo especial para personas con discapacidad, dándole la importancia de convertirse en política pública y dereogando el artículo que permitía a las empresas contratar a personas con discapacidad por menos del sueldo mínimo. Esta ley se convierte en un acelerador de procesos de cambios culturales y para acogerse a ella basta estar en el registro nacional de la discapacidad o tener una pensión de invalidez. 

La inclusión en las empresas debe ser vista como una inversión, pero sabemos que no es un proceso fácil. Hay que adecuar los procesos de selección de personal, los proceso de evaluación de desempeño y de levantamiento de perfiles. Las empresas que llevan tiempo en estos procesos han comprabado que mejora el clima laboral, que se reduce el ausentismo y que mejoran los procesos de servicio y producción. Por eso, es de vital importancia identificar aquellas cosas que debemos adecuar, es posible y es evidente que lo que hay que eliminar son «las barreras», porque «lo común» es convivir con personas con discapacidad. No hay que hacer un estereotipo, pues el mundo de la discapacidad es muy diverso y las adecuaciones se pueden hacer con gradualidad. Lo escencial es empezar el proceso, hacer un cronograma para ir dando pasos, ya que no podemos permanecer diciendo que no estamos preparados. Hacer la inversión es finalmente una responsabilidad con nosotros mismo, en unos años más viejos y quizá necesitemos una ciudad con edificios pensados para nosotros. Es urgente abrir un diálogo y asesorarse por empresas que ya tienen el sello Chile Inclusivo, personas que empezaron con RSE y luego avanzaron a la planificación y discusión de la diversidad.